Charles-Louis Muller(París,1815-1892) «llamada a las víctimas del terror»

Ya que llevaba mucho sin hablar sobre una obra,allá vamos… Hoy voy a hablar de un autor que creo que es poco conocido y que he conocido a gracias a la revista de historia de este mes,se trata de Charles-Louis Muller(París,1815-1892)

Antes que nada,hablemos un poco sobre la vida del artista: Nace en 1815 y muere en 1992 en París,bien fue un reconocido pintor que fue pupilo de Léon Cogniet, Baron Gros… en la escuela de bellas artes.

En 1837 fué expuesta su primera pintura, Christmas Morning. From 1850 to 1853 el dirigía la manufactura de Gobelin tapestries. En 1864 llegó a ser miembro de Bellas Artes del Instituto Francés , sucediendo a Jean-Hippolyte Flandrin.

Su punto fuerte eran los retratos que entre los mejores se pueden considerar a “Primavera” (1846), “Haydée” (1848), “Lady Macbeth,” y su obra culmen, “llamando a las víctimas del reinado del terror o «últimas víctimas del terror»

Otras obras que destacan son:“Marie Antoinette” “Desdemona”, “Lanjuinais at the Tribune” “The Madness of King Lear” “Charlotte Corday in Prison”, “Mater Dolorosa” , “The Martyrdom of St. Bartholomew” y “The Massacre of the Innocents.

Sus mejores frescos los podemos encontrar en la sala d’État del Louvre y en el Salon Denon.

Conforme a la obra podemos encontrar que en primer plano nos muestra al poeta André Chenier,luego mas apartado a Jean-Antonie Roucher y a la derecha tenemos a Aimeé de Coigny,estos prisioneros representandos en su mayoría son aristócratas.

Aunque según la lista de Vigny también habían artesanos y Sans-culotes tanto hombres cómo mujeres aunque estaban aislados unos de otros. Podemos decir que la composición de la obra es simétrica y piramidal ya que el punto de fuga reside en el centro justamente,iluminando la escena en la que se muestra cómo es arrastrada la princesa de chimay,jugando por ello con luces y sombras algo muy propio del estilo romántico.

El autor en todo momento nos intenta mostrar al más puro estilo romántico la deseperación y abandono de los protagonistas sin un hilo de esperanza,sabiendo que lo próximo que les espera es la muerte.

Nos introduce tal cuál una fotografía a las cárceles revolucionarias del momento(Revolución Francesa) dónde perfectamente el espectador puede respirar ese aire de horror,haciendo que el que lo mire se ponga en la situación de los protagonistas.

En el roce de los prisioneros escondidos en las sombras se percibe la angustia, que se opone a la seguridad mostrada por el comisionado que realiza la llamada. La obra, organizada en torno a los grupos, entre los que destaca Chénier, está marcada por luces y sombras.

Simbolizando a la sombra cómo la muerte y a la luz cómo la vida, A la derecha, un guardia señala a la princesa de Mónaco, destacada con una luz blanca que la arrebata de las sombras que le rodean, significando que va morir. Chénier, por su parte, espera.

Para descifrar por qué esta obra es la viva imagen del romanticismo sólo tenemos que ver la aptitud del poeta,muy representada en este periodo: Podemos compararlas con estas obras. Exaltan las oasiones y sentimientos de los personajes,con la mirada perdida,apartada…Se enfatiza en la individualidad del protagonista,ensalzando sus sentimientos y dejando atrás la lógica y el intelecto,llamando la atención los vivos colores que se utilizan.

Deja un comentario